20 enero 2009

simplemente

Nuestro joven amigo andaba curioseando en una vieja biblioteca que encontró por casualidad. Estaba distraído mirando viejos estantes cuando le pareció oír como una especie de susurro, ahogado en un llanto, que pronunciaba su nombre. Aquello le erizo los pelos que formaban aquella enredosa guedeja que tan claramente lo definía.
Abandono los asuntos que correteaban por su cabeza hasta ese momento y se dispuso a intentar localizar la procedencia de aquella fuente de magia.
Siguiendo su instinto llego hasta una alta pila de libros viejos que se disponían cual si fueran un montón de escombros, material inerte y carente de uso alguno que esperaba allí a que alguien pusiera fin a sus días.
De nuevo escucho aquel sonido, esta vez lo distinguió claramente, una voz femenina, una niña pequeña que le decía, “ven a ver esto”. Comenzó a revolver con gran interés los libros, intentando afanosamente encontrar a la niña que le hablaba.
Freno en seco cuando toco la portada de un libro que le hizo estremecerse completamente, se dispuso a ojearlo y lo abrió por una pagina cualquiera.
Al abrirlo se encontró con un dibujo que le encanto, no le decía nada, simplemente le gusto. Era un pequeño dibujo que dejaba ver un paisaje otoñal, un frondoso bosque que estaba empezando a vestirse de hojas y a través del cual se podía distinguir a un señor . Un señor mayor q vestía una camiseta roída , cubierta por una vieja chaqueta, un curioso pantalón a rayas y unas zapatillas de lona.
Ben se sentó en la parte baja de la montaña de libros con su nuevo amigo en la mano y comenzó a leerlo desde la primera letra.
Al rato de estar leyendo se dio cuenta de que las paginas estaban en blanco, todas las paginas del libro estaban en blanco, tan solo permanecía el dibujo. Ben dio un respingo y salio corriendo libro en mano, buscando a alguien que le pudiera aclarar lo que pasaba con ese libro, el lo único que quería era conocer esa historia. Cuando llevaba un tiempo corriendo, ( no sabia decir cuanto), paro y algo le pareció extraño. No había conseguido salir de aquella vieja biblioteca y ahora le parecia distinta, muchas salas se bifurcaban del pasillo principal.
Había alguien cantando en una de las puertas cercanas, Ben se acerco con cuidado y se asomo. Era un muchacho adulto vestido de una forma muy curiosa, llevaba un raro traje de chaqueta que complementaba con un pequeño sombrero redondeado. Cantaba de una forma peculiar, no se podía decir que tuviera buena voz pero su canto le gustaba a Ben que aguardaba en una esquina de la puerta escuchándolo. El joven cantante sin cesar su canto giro la cabeza y miro a los ojos de Ben , seguidamente le hizo un guiño indicándole que se acercara. El muchacho paro momentáneamente de cantar, Ben se acerco y le dijo “disculpe señor podría decirme como termina esta historia” el muchacho le dijo “ solo el lo sabe “ y le señalo la puerta del pasillo por donde un señor cruzo durante una fracción de segundo, al instante prosiguió con su canto.
Ben dijo “gracias señor “ mientras salía corriendo en dirección a la puerta, cuando se asomo al pasillo allí no había nadie , de manera que decidió seguir avanzando por el pasillo.
Pasado un tiempo y después de muchas puertas le pareció ver algo distinto, algo que no había visto en el resto de las habitaciones. Cuando se acerco vio que en el fondo había un hombre escribiendo con una pluma de ave sobre unos papiros, algo que le llamo mucho la atención a Ben. Ben le pregunto “ ¿Dónde esta el ¿” a lo que nuestro escriba de pelo blanco y chaqueta blanca le respondió, “ no lo se, hace años que no le veo”. Cuando en ese instante Ben se volvió para atrás y vio que en el pasillo brillaba un hermoso sol primaveral, se fue hacia el pasillo y disfruto del hermoso paisaje, olvidándose así de todo cuanto le inquietaba.

Al caer la noche sentía algo de frío, pero su sangre joven y la curiosidad que le movía hacia aquello que intrigaba su ser tiempo atrás, le llevo a cruzar aquella oscuridad. Le pareció vislumbrar un suave resplandor de una de las habitaciones, al asomarse vio una suave lumbre quemando unos ordenados troncos. Ben se acerco y se sentó sobre un cojín que había justo enfrente del fuego, allí escuchando el dulce crepitar del fuego, sintiendo la madera morir, aguardo un tiempo hasta caer dormido. Cuando su corazón rozaba sus últimos latidos despertó sobresaltado y vio que a su derecha había un tipo muy extraño mirando lo que quedaba del fuego que muy posiblemente el mismo hubiera encendido. El hombre con una voz muy ronca dijo “? Que estas buscando? “ cuando Ben hizo un análisis completo del aspecto de aquel hombre y tomo nota de sus recios músculos, las cicatrices que albergaba su cara y sus penetrantes ojos que ahora lo miraban recupero la respiración y dijo “ busco el final”, a lo que nuestro nuevo amigo respondió muy serio “ten cuidado con lo que deseas” “tu debes acabar esto”. Ben se levanto se sacudió las ropas y continuo con su paseo.
Cuando ya empezaba a tener las piernas cansadas, se sentó un rato en el pasillo y se apoyo contra la pared para descansar un poco. Al poco de estar allí apoyado noto como la pared cedía a su espalda y el rodaba. Apareció en medio de un gran comedor, este tenia colgada del techo una gran lámpara de diamantes, y tenia, ocupando la mayor parte de su espacio, una enorme mesa, con varios candelabros a lo largo de ella, encendidos a pesar de ser de día, y estaba repleta de comida .Repleta de todos los tipos de comida que se puede imaginar. Al final de la mesa se encontraba un tipo de mediana edad con una elegante blusa blanca y que no paraba de comer, aunque curiosamente el tipo era bastante delgado. El hombre ceso un instante de comer y dijo “hola, puedo ayudarte¿”y Ben como sorprendido de repente le dijo con una amable sonrisa en la boca “ estoy buscando el final”. El hombre le devolvió la sonrisa y le hizo una rápida indicación señalándole el armario que había en un lateral del comedor, a lo que Ben sin mas miramientos emprendió el camino hacia el armario, abrió una puerta y se introdujo en el.
Cual fue su sorpresa al ver que conforme cerraba la puerta del armario tras encontrarse dentro del mismo, se encontraba a las puertas de un bosque, un hermoso paisaje otoñal, a cuya entrada había un cartel que decía - Prohibido el paso - . Pero Ben pudo oír claramente como los arboles murmuraban un dulce y hermoso “bienvenido”, a lo que tras dibujarse una sonrisa en el rostro de Ben , este se introdujo en el bosque.


Anduvo por el bosque y transcurrido un tiempo vio muy a lo lejos una figura en la pareció ver a una niña. De repente se miro y lo único que pudo reconocer en el fue a un señor mayor que vestía una camiseta roída , cubierta por una vieja chaqueta, un curioso pantalón a rayas y unas zapatillas de lona.

6 comentarios:

Moisex dijo...

Que giñe de texto, grandioso Feni a ver si subes mas cosicas como estas ;-D

ladiya dijo...

guau feniano me he kedado loco

k grande

me pregunto si la niña no será "tu niña"?

es lo bueno del feny, en el BLog es como el Mengual en la conversación: k no dice nada, pero cuando habla hasta el viento para a escuchar, pues merece la pena...

feny dijo...

este lo escribi el año pasao, sea mas o menos , a mi m encanta.

a ver si t suena el texto charly, lo relacionas con algo-alguien?

ladiya dijo...

huM

mi escroto???


jejejejeje


no sé tio... deja que piense...

feny dijo...

tu piensa , q en ppio tenemos tiempos,..........en ppioxd.


pd : es algo q conoces y q has visto

Juliette dijo...

Ya te digo Carlos... cuando escribe, escribe de verdad. Bravo!



Google

WWW
CHAPOTEROS